Europa lucha contra la corrupción

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Cecilia Malmström | Comisaria de Interior
Actualizado martes 07/06/2011 14:54 horas

Nunca hasta ahora Europa había sido tan abierta y transparente. Esto se debe, en gran parte, a la evolución democrática de las últimas décadas. Al mismo tiempo, sin embargo, cuatro de cada cinco ciudadanos de la UE creen que la corrupción es un problema grave en su propio país. Los datos facilitados por Transparencia Internacional muestran que uno de cada 20 pagó un soborno el año pasado. Es evidente que queda aún mucho por hacer en la lucha contra la corrupción en la UE.

En primer lugar, la transparencia, la rendición de cuentas y la honestidad son esenciales para enfrentarnos con éxito a la corrupción. Pero, ante todo, es necesario contar con la voluntad política y el compromiso de los líderes y de quienes toman decisiones a todos los niveles.

Aunque ya existe una serie de mecanismos internacionales que controlan de qué modo luchan los países contra la corrupción, no generarán un cambio real si no van acompañados también de voluntad política y de un cumplimiento estricto. Además, los mecanismos de lucha contra la corrupción existentes son internacionales, no europeos.

De ahí que la Comisión Europea decida ahora crear un instrumento de evaluación y control propio de la UE, el Informe de la UE contra la corrupción. En él se dará cuenta, honesta y francamente, de los esfuerzos que se hacen en la lucha contra la corrupción –los buenos y los malos, los fracasos y los logros– en los 27 Estados miembros de la UE. Será elaborado por la Comisión utilizando varios informes de expertos y fuentes, y se publicará cada dos años a partir de 2013.

Examinar la eficacia
Más que centrarse en acuerdos institucionales y disposiciones legales, el informe debería examinar la eficacia con la que los Estados miembros hacen cumplir in situ las normas contra la corrupción, cómo aprender unos de otros, y cómo se realiza en la práctica el seguimiento de las recomendaciones de diversos organismos internacionales.

Es evidente que el informe no puede recoger todos los detalles de los 27 países. Se centrará en unos cuantos temas clave, como la corrupción en materia de contratación pública o la protección de los denunciantes, y pondrá de relieve las nuevas tendencias de la corrupción a nivel de la UE. Incluirá también recomendaciones a los Estados miembros tendentes a introducir mejoras en este sentido.

Espero que de este modo se dé un mayor impulso en toda la UE y se alcance una voluntad política más sólida para luchar contra este tipo de delito, que cuesta anualmente a los contribuyentes europeos una cantidad estimada en 120.000 millones de euros, lo que equivale a 1% del PIB de la UE. El informe será también una base provechosa para las futuras medidas de la UE en la lucha contra la corrupción.

Europa no existen países sin corrupción

Esta iniciativa no debe acogerse con sorpresa. En la clasificación que hizo recientemente Transparencia Internacional sobre los países más corruptos del mundo, casi un tercio de los Estados miembros consiguió tan sólo cinco puntos de diez posibles.

Si los 27 países de la UE se consideraran como uno solo, la UE habría obtenido el puesto nº30 en la clasificación (inmediatamente por encima de Botswana y Puerto Rico). Cierto es que algunos Estados miembros de la UE han obtenido mayores éxitos que otros en la lucha contra la corrupción, pero puede afirmarse con toda seguridad que en Europa no existen países sin corrupción y que la lucha contra este delito sigue siendo un serio desafío para todos nosotros.

Al margen de las consideraciones morales, la corrupción es un enorme problema en el contexto de la delincuencia organizada, ya que está relacionada con el contrabando de cigarrillos, las drogas ilegales, la prostitución, el robo de coches y la extorsión.

Los estudios comparativos entre países muestran que tiene efectos negativos en la inversión y en la productividad del capital y afecta, en última instancia, al crecimiento económico y el bienestar público. Por último, pero no menos importante, la corrupción socava la confianza de los ciudadanos en las instituciones políticas y debilita la democracia.

Atención en todas las políticas
Si queremos triunfar en la lucha contra la corrupción en la UE, esta lucha habrá que realizarla en todos los frentes políticos. Al objeto de respaldar el nuevo informe, la Comisión Europea asume hoy el compromiso de prestar mayor atención a la corrupción en todas las políticas de la UE.

En los próximos años, espero que se produzcan mejoras en la cooperación judicial y policial, en la modernización de las normas comunitarias sobre la confiscación de los productos del delito, en la revisión de la normativa de contratación pública, en las estadísticas sobre la delincuencia, en una mayor atención a los temas de corrupción en los países que deseen adherirse a la UE y en nuestro entorno más próximo, y más firmeza con los países beneficiarios de la cooperación y de la ayuda al desarrollo de la UE.

Al mismo tiempo, hay que asegurarse de que los fondos de la UE se distribuyen correctamente. Nos queda aún trabajo por hacer internamente en las instituciones de la UE. Por tanto, manifiesto mi satisfacción porque la Comisión vaya a publicar en breve una estrategia sobre cómo combatir con mayor eficacia el fraude a los fondos de la UE.

Si el Informe de la UE contra la corrupción y el compromiso de la Comisión de luchar contra la misma pueden ayudar a quienes quieren actuar conforme a las reglas, a quienes desean fomentar la transparencia y a quienes piensan que hay que tomar en serio la asunción de responsabilidades, entonces puede ser el comienzo de un cambio muy necesario en Europa.

Fuente: El Mundo.

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