Mostrando entradas con la etiqueta Libia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Libia. Mostrar todas las entradas

Bruselas presenta hoy su propuesta para apoyar la transición en Libia

Área Europa
Formación y Becas de Estudio
Subvención a Empresas y Parados
www.campus-stellae.com
info@campus-stellae.com
Tlf: +0034 981 52 27 88 / 630 327 998
BECA 1.800 € Máster en Gestión y Elaboración de Proyectos y Curso Oposiciones.




La Comisión Europea presentará este martes, 8 de marzo, sus propuestas para apoyar la transición democrática en Libia y otros países del sur del Mediterráneo como Túnez y Egipto -en donde la población se ha manifestado para derrocar a sus regímenes-, con el objetivo de contribuir al debate que los líderes europeos mantendrán el viernes en una reunión extraordinaria en Bruselas convocada para examinar los pasos a seguir.

Entre las ideas que el Ejecutivo comunitario planteará en su comunicación figura "focalizar" la ayuda de la Unión Europea en acciones que contribuyan a la defensa "de los Derechos Humanos, al buen gobierno y la sociedad civil", así como a "relanzar la economía de la región y a reforzar los lazos comerciales", según ha resumido en rueda de prensa la portavoz del Ejecutivo comunitario Pia Ahrenkilde.

Al mismo tiempo, los Veintisiete ultiman un acuerdo para ampliar las sanciones impuestas por la UE al líder libio, Muamar Gadafi, y a otras personas de su entorno, para incluir en esa lista a varias sociedades, entre ellas el fondo soberano libio (LIA), según han informado fuentes diplomáticas europeas, que prevén que los Estados miembros decidan antes del mediodía del martes.

La semana pasada, la comisaria de Ayuda Humanitaria, Kristalina Georgieva, viajó a la frontera de Túnez con Libia y calificó de "emergencia humanitaria" la situación de los miles de desplazados que se agolpan en las fronteras de Libia con Túnez y Egipto para escapar de la violenta represión que dirige Gadafi contra los opositores al régimen.

Entretanto, Bruselas ha comprometido 30 millones de euros para ayuda humanitaria y para apoyar la repatriación de los inmigrantes, en su mayoría egipcios, que quieren volver a sus países de origen. Georgieva, además, ha pedido a Libia que permita la entrada de la ayuda y dé garantías de que los trabajadores humanitarios podrán trabajar con seguridad, lo que por el momento parece "imposible".

La Unión Europea no dispone de una delegación en Trípoli ni ha sido capaz de establecer contacto directo con los líderes opositores, aunque sí ha mantenido conversaciones con libios en el exilio.

Además, la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, envió este fin de semana una misión de observadores a Trípoli con el objetivo de evaluar la situación sobre el terreno y en tiempo real. Se trata de una misión de carácter "técnico" y no de perfil "político", por lo que los cinco expertos desplegados no prevén contactos con las autoridades "ni con la oposición", según ha explicado Michael Mann, portavoz de Ashton.

Las instituciones europeas dedicarán esta semana varios debates a la preocupante situación en Libia y al papel que debe jugar la Unión Europea en el proceso. Además del documento anunciado por Bruselas y de un debate en el pleno del Parlamento Europeo, la Alta Representante de Política Exterior de la UE, Catherine Ashton, ha convocado a los ministros de Exteriores el jueves para avanzar en los trabajos y las discusiones que abordarán un día después, el viernes 11, los jefes de Estado y de Gobierno de la UE.

En paralelo, los ministros de Defensa de la OTAN se reúnen en la sede de la Alianza en Bruselas con la crisis libia en su agenda.

Precisamente la Asamblea parlamentaria de la Unión por el Mediterráneo abogó el pasado viernes desde Roma por crear un "banco de inversiones euromediterráneo" para apoyar la transición democrática de los países de la región y promover programas a imagen del 'Plan Marshall' con el que se contribuyó a la reconstrucción de Europa tras la II Guerra Mundial.

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) anunció también a principios de esa semana su intención de movilizar 6.000 millones de euros en tres años para estos países.

Fuente: El Mundo

Libia y la UE, una relación de intereses y doble moral

Área Europa
Formación y Becas de Estudio
Subvención a Empresas y Parados
www.campus-stellae.com
info@campus-stellae.com
Tlf: +0034 981 52 27 88 / 630 327 998
BECA 1.800 € Máster en Gestión y Elaboración de Proyectos y Curso Oposiciones.

Por mucho tiempo, el bloque europeo no sólo ignoró los horrores en el país africano, sino que incluso le vendió armamento.
 

MADRID.— Durante décadas, la Unión Europea (UE) ha mantenido una doble moral en su relación con el resto de los países del norte de África. Por un lado ha enarbolado la bandera de los derechos humanos y ha defendido a capa y espada a los regímenes democráticos; pero, por el otro, ha tolerado férreas dictaduras con tal de conseguir importantes intercambios comerciales. El caso del dirigente de Libia, Muammar Gaddafi, ha sido un claro ejemplo de ello.

Durante sus más de 41 años al frente de un país del que se ha convertido en dueño y señor, han sido muchos los líderes europeos que no han tenido ningún problema de conciencia en hacer negocios con él.

Saben que Libia, además de ser el país más rico del norte de África, es, según la Comisión Europea el decimoctavo país del mundo en producción de petróleo, el octavo en reservas (con 44 mil 300 millones de barriles por extraer) y cada día obtiene 1.65 millones de barriles (desde el estallido de la crisis la producción se ha reducido en 500 mil barriles diarios).

Y aunque también saben que Gaddafi es un dictador, que llegó hace 42 años al poder mediante un golpe de Estado, que gobierna violando los derechos humanos y que en los años 70, 80 y 90 financió y armó varios grupos terroristas que operaron en Europa y que hoy reprime a su población a sangre y fuego, lo olvidan ante la necesidad de importar el petróleo y el gas que sus países no producen.

Todo ello explica por qué la UE ha tardado tiempo en sancionar al líder libio congelando sus bienes y bloqueando sus cuentas corrientes en respuesta a la represión de las revueltas ciudadanas en su contra en las que ya han muerto 6 mil personas, según la Liga Libia de Derechos Humanos.

Los países del viejo continente no sólo han comprado petróleo a Gaddafi, sino que incluso le han vendido las armas con las que ahora está masacrando a su población. Es el caso de Bélgica, cuya empresa FN Herstal vendió a Gaddafi en 2009 un lote de fusiles de asalto, ametralladoras y granadas que, según la Liga para la Defensa de los Derechos Humanos, estarían siendo usados directamente para disparar contra los manifestantes, a pesar de que el contrato de venta especificaba —como suele ser habitual en este sector— que estaban destinadas al Batallón 32 de las fuerzas de élite libias, encargadas de proteger los envíos humanitarios a la región sudanesa de Darfur.

También España firmó, en 2007, acuerdos para vender armas a Trípoli por 2 mil 100 millones de dólares y confiaba en cerrar contratos por 17 mil 200 millones, según revela un cable de WikiLeaks despachado por el embajador de Estados Unidos en Madrid y difundido recientemente.

Aceptado por todos

Fue en la década de los 90 cuando Libia normalizó sus relaciones con la comunidad internacional. Gaddafi anunció que destruía sus armas de destrucción masiva y se comprometía a colaborar en la lucha contra el terrorismo islámico. Las Naciones Unidas, el Consejo Europeo y Estados Unidos —entonces presidido por George Bush—, levantaron sus sanciones económicas. Libia dejó de pertenecer al considerado “eje del mal” y los países europeos perdonaron el pasado terrorista de Gaddafi y su presente como dictador.

La UE se convirtió en el principal destino del petróleo de Libia, país que hoy en día es el principal suministrador del bloque, con el 90% del total de sus exportaciones.

En el año 2004, tras la invasión de Estados Unidos en Irak, Gaddafi pasó, de ser el “perro loco de Medio Oriente”, como le llamaba el ex presidente estadounidense Ronald Reagan, al invitado de honor de los principales líderes europeos. Viajó y extendió sus lujosas jaimas (casas de campaña) en Bruselas (Bélgica), sede del Parlamento Europeo, en Italia, en Francia, en España y en Rusia. E incluso el rey Juan Carlos le visitó en el 2009.

En el año 2008, consciente de la dependencia de Libia en materia energética, la UE comenzó las negociaciones para la firma de un acuerdo de asociación entre ambos semejante al firmado con otras naciones.

La única diferencia estribó en que al régimen de Gaddafi no se le exigió firmar una cláusula de respeto a los derechos humanos ni de democratización. Y las pláticas giraron únicamente en torno a tres pilares: las relaciones políticas, la energía y la inmigración.

El poder de las inversiones

Así, varios países europeos se convirtieron en los principales socios económicos del dictador libio. Como Italia, cuyo primer ministro, Silvio Berlusconi, ha sido hasta ahora el mejor amigo de Gaddafi y el principal inversor en el país africano, seguido de Alemania, España, Turquía y Francia. Berlusconi visitó ocho veces Libia y recibió las jaimas del libio en Italia en cuatro ocasiones. Además, en 2008 firmó el Tratado de la Amistad —hoy suspendido— con el líder libio, y se convirtió en su máximo defensor. Gaddafi se comprometió no sólo a seguir proporcionando crudo al italiano, sino a frenar la salida de inmigrantes hacia el país europeo.

También el líder libio se ha aprovechado de esta situación y ha utilizado sus empresas familiares y el dinero obtenido con la venta del petróleo para invertir en Europa y para remodelar su país con la ayuda de empresas extranjeras. A través de un fondo de inversión llamado Lybian Investment Authority, ha invertido en sectores tan dispares como la construcción, las infraestructuras, la banca, el transporte y hasta los medios de comunicación.

Y en la actualidad posee desde un grupo editorial en el Reino Unido hasta unos terrenos en el sur de España, un banco y una empresa de fabricación de armas en Italia, aunque ahora sus bienes en todos estos países están embargados. Lo que es peor, la población libia está siendo masacrada con las armas que le vendieron a Gaddafi países que hasta hace poco lo veneraban.

Fuente: El Universal

Los cambios en el mundo árabe provocan una crisis en el Gobierno de Sarkozy

Área Europa
Formación y Becas de Estudio
Subvención a Empresas y Parados
www.campus-stellae.com
info@campus-stellae.com
Tlf: +0034 981 52 27 88 / 630 327 998
BECA 1.800 € Máster en Gestión y Elaboración de Proyectos y Curso Oposiciones.

Alain Juppé ocupa Exteriores tras la salida de Alliot-Marie por el 'caso Ben Ali'

ANTONIO JIMÉNEZ BARCA - París - 28/02/2011 
 
 
La ola revolucionaria que recorre el mundo árabe se ha llevado por delante de rebote a la ministra de Asuntos Exteriores francesa, Michèle Alliot-Marie, cuestionada por sus polémicas vacaciones navideñas en Túnez, en las que usó un avión de un empresario próximo a Ben Ali, y ha acarreado, además, una minirreforma del Gobierno de Nicolas Sarkozy, la décima en lo que va de legislatura.

La ministra, en una carta remitida ayer a Sarkozy en la que no reconocía ningún error, anunciaba una dimisión cantada desde el viernes y reclamada por la oposición desde hacía un mes. Su sustituto será el actual ministro de Defensa y alcalde de Burdeos, el veterano Alain Juppé, ex primer ministro y exministro de Exteriores en los noventa.

Los cambios del Gobierno de Sarkozy no se quedan ahí: Brice Hortefeux, ministro del Interior y amigo personal de Sarkozy, el hombre con el que habla todos los días por teléfono, deja el cargo para convertirse en consejero especial en el Elíseo. Su misión, en teoría, será la de preparar la campaña electoral de 2012, que se presenta complicada para un Sarkozy que se arrastra en los sondeos desde hace casi un año. Su puesto será ocupado por Claude Guéant, el actual secretario general del Elíseo, otro hombre de confianza del jefe del Estado francés. El presidente de la Unión por un Movimiento Popular (UMP) en el Senado, Gérard Longuet, será el nuevo ministro de Defensa.

El objetivo de Juppé será el de levantar la diplomacia francesa, inmersa en una crisis de identidad y de credibilidad, cuestionada por su apoyo hasta el último minuto al dictador tunecino Ben Ali, zarandeada por las revelaciones de las amistades tunecinas de Alliot-Marie y herida por las críticas de algunos embajadores que, el 23 de febrero, en una tribuna en Le Monde, aseguraron que Francia "había perdido su voz en el mundo".

Sarkozy, en una alocución televisada ayer en la que anunció los cambios de su Gobierno, celebró sin reservas la revolución del mundo árabe, la calificó de una "nueva era", aseguró que hay que mirarla con "esperanza" y "sin miedo" y justificó el apoyo en el pasado a los regímenes dictatoriales que la antecedieron por haberlos considerado un dique frente al integrismo y el terrorismo. Anunció que propondrá medidas a la UE para sostener y ayudar a las nacientes democracias y después justificó sus cambios gubernamentales para así mejor gestionar toda esta revolución "en materia de seguridad y de diplomacia". Advirtió, antes de terminar, que un fracaso en la ayuda a la estabilidad de estos nuevos Estados "puede acarrear flujos inmigratorios incontrolados".

Más allá de las grandes intenciones de Sarkozy, la caída de Alliot-Marie se produjo por un motivo mucho más prosaico: en sus vacaciones navideñas, ella, junto a sus padres y su compañero, Patrick Ollier, ministro de Relaciones con las Cortes, utilizaron dos veces el avión privado de un multimillonario empresario local, Aziz Miled, próximo a los círculos de poder de Ben Ali. La ministra se defendió mal al conocerse la noticia, ocultando datos clave que, cuando salieron a la luz, acabaron de socavar su credibilidad y su futuro: su padre, Bernard Marie, aprovechó el viaje para hacer negocios inmobiliarios con Aziz Miled.

La ministra seguía asegurando que no dimitiría cuando explotó, la semana pasada, la tercera granada mediática: Patrick Ollier -que continúa en el Gobierno- había servido de intermediario para empresas francesas de armamento y de explotación de energía nuclear.

Fuente: El País

Libia vuelve a dar visados a la UE

Área Europa
Formación y Becas de Estudio
Subvención a Empresas y Parados
europa-proyectos@campus-stellae.com
Tlf: +0034 981 94 08 09 / 630 327 998
Máster en Gestión y Elaboración de Proyectos: AHORA 1.000€.
Curso Oposiciones: AHORA 1.200€.
 

La decisión se ha anunciado en la cumbre de la Liga Árabe, a la que asisten Moratinos y Berlusconi

MIGUEL GONZÁLEZ - Madrid - 28/03/2010

Libia decidió ayer levantar la prohibición de entrada en el país de los ciudadanos del acuerdo de Schengen -el espacio sin fronteras al que pertenecen una treintena de países europeos, incluida España- que impuso en febrero pasado en represalia por la iniciativa Suiza de incluir en la lista negra de dicho pacto, y por tanto impedir su acceso a Europa, a 180 ciudadanos libios; entre ellos, el líder supremo, Muammar el Gaddafi, su familia y la élite del régimen de Trípoli. La decisión se anunció tras las conversaciones que el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi -representante del país europeo con más intereses en Libia- mantuvieron con las autoridades libias en Sirte, donde se celebra la cumbre de la Liga Árabe.

Previamente, la presidencia española de la Unión Europea anunciaba, a través de un comunicado, que ya no quedaba ningún libio en la lista negra y expresaba su propósito de que "un hecho así no se repita en el futuro".

Tras el levantamiento de este doble de veto -de entrada de dirigentes libios en Europa y de ciudadanos europeos en Libia- queda pendiente la liberación del empresario suizo Max Goldi, que cumple una condena de cuatro meses de cárcel.

Fuentes diplomáticas españolas indicaron que en los próximos días se celebrará una reunión en Berlín entre altos funcionarios de España, Libia, Suiza y Alemania de la que se espera salga un acuerdo para excarcelarlo de inmediato. Gaddafi exige que un tribunal arbitral investigue la detención en Ginebra, en julio de 2008, de su hijo Habibal, así como la publicación en Suiza de las fotos de su ficha policial, en septiembre pasado.