Mostrando entradas con la etiqueta manifestaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta manifestaciones. Mostrar todas las entradas

Los griegos siguen sin ver la luz al final del túnel

Instituto Europeo Campus Stellae
Formación en Unión Europea, Oposiciones y Gestión de Proyectos
www.campus-stellae.com
info@campus-stellae.com

+0034 981 522 788




Protesta de pensionistas, este miércoles en Atenas. / LOUISA GOULIAMAKI (AFP)

  • Pese a algunos datos económicos positivos, la crisis, y no la convocatoria de elecciones, es lo que de verdad preocupa a la población.

María Antonia Sánchez-Vallejo, Enviada especial Atenas 12 DIC 2014 - 09:33 CET


Pese al discurso oficial, ese que asegura, con un par de indicadores económicos en ristre, que Grecia ya ve luz al final del túnel de la crisis, Atenas encara días inciertos, sumida en una iluminación mortecina que ni siquiera los adornos navideños consiguen animar. No es el escaso trajín en las zonas comerciales, ni el tiempo desabrido y caprichoso; tampoco el nerviosismo que se ha instalado en los partidos políticos —y en sus corifeos, los medios de comunicación— por la convocatoria anticipada de unas elecciones presidenciales vitales para la estabilidad del país. En el ambiente flota mucho más, el cansancio de cuatro años de recortes y la sensación de que, se vote lo que se vote este mes —en tres rondas, del 17 al 29—, nada evitará nuevas dosis de hartazgo, miserias cotidianas y desesperanza. Sobre todo si a una hipotética elección fallida de presidente sigue la celebración “en enero” de las elecciones generales, como anunció este jueves el primer ministro, Andonis Samarás, de la conservadora Nueva Democracia (ND).

Algunos datos, sí, hablan de una cierta recuperación: récord turístico, con cerca de 19 millones de turistas este año (unos 13.000 millones de ingresos estimados); descenso del paro en septiembre (el 25,7%, 2,3 puntos menos que en el mismo periodo de 2013) o, en fin, el abandono oficial de la recesión de los últimos seis años, con un incremento del PIB del 0,7% en el tercer trimestre. Razones que en octubre empujaron a Samarás a anunciar que Grecia abandonaría el rescate antes de tiempo. Pero la empecinada realidad de la crisis y la inquietud suscitada en Bruselas por los últimos acontecimientos políticos imponen su propia versión de los hechos: no sólo se ha prorrogado el rescate dos meses más, sino que el país despedirá el año en deflación, mientras la Bolsa acumula esta semana más del 20% de pérdidas por el adelanto electoral. Al nerviosismo de Bruselas se suma el de la clase política local: nadie da un paso de más, ni hace una declaración sin permiso de la dirección del partido. Nadie habla. “Es un momento muy delicado, hay muchos nervios”, concede un alto funcionario ministerial.

“Intento ser optimista, pero no puedo; no creo en ningún salvador y, de hecho, si hay elecciones [generales] no sé a quién votaré. A la gente que no tiene para comer ni para pagar la calefacción, que no encuentra medicamentos porque faltan muchos en las farmacias, o que se juega la vida en hospitales sin medios y con médicos quemados por la sobrecarga de trabajo, le importa un bledo el adelanto electoral”, confiesa una periodista ateniense que pide no ser identificada. “Me rodean ingenieros que trabajan hasta 11 meses sin cobrar; periodistas que como máximo ganan 600 euros al mes por 12 horas de trabajo al día… ¿dónde ve alguien la luz al final del túnel? Es el discurso del Gobierno, no la Grecia real”.

El frenético cálculo de votos para salir indemne de la votación presidencial ha lanzado al Gobierno bipartito (conservadores y socialistas, 155 escaños) a la busca y captura de 25 parlamentarios —los independientes casi suman esa cifra— que completen los 180 votos que necesita su candidato, el excomisario europeo Stavros Dimas. Para convencerlos —todos son viejos conocidos, la mayoría proceden de las filas del bipartito— se azuza el fantasma de la ingobernabilidad que apuntan las encuestas; la última, de la empresa Alco, da cinco puntos de ventaja a la izquierdista Syriza (31%) sobre ND; con los neonazis de Aurora Dorada en tercer puesto y un ridículo 5% para el Pasok (socialistas), que hasta 2009 ganaba las elecciones de calle.

Ni siquiera el buen año del turismo permite albergar esperanzas para el que viene. “Con la subida del IVA turístico del 6,5% al 13%, como ha ofrecido el Gobierno a la troika en las últimas negociaciones, muchos se van a retraer”, apunta Dimitris Xristú, pensionista y hasta hace poco director del diario Afyí, órgano oficial de Syriza. “El escenario está bien claro: Samarás sabe que su candidato va a perder las presidenciales, y que habrá generales en enero, en las que impedirá que Syriza logre mayoría. Pero mientras tanto la economía real, la producción industrial y el comercio, se congelará aún más, y la troika pedirá más esfuerzos, mientras los jóvenes siguen yéndose van por falta de futuro. Mis dos hijas lo han hecho, una a Francia y otra a Inglaterra. Y ninguna de ellas va a volver, porque su país no tiene nada que ofrecerles”.
FUENTE: El País.

FORMACIÓN RELACIONADA:

La revuelta proeuropea acorrala al Gobierno de Ucrania

Instituto Europeo Campus Stellae
Área Europa
Formación y Becas de Estudio
Becas para la formación en Unión Europea, Oposiciones Europeas y Gestión de Proyectos. Precio final 1200€.
www.campus-stellae.com
info@campus-stellae.com
+0034 981 52 27 88 / 630 327 998


 

  • La oposición cerca la sede del Gobierno y exige la renuncia del primer ministro
  • El Parlamento pretende debatir hoy la destitución del Ejecutivo

Pilar Bonet Kiev 2 DIC 2013 - 23:23 CET


¿Puede la grave crisis política de Ucrania ser resuelta por las instituciones del Estado sin que derive en caos y violencia? A esta pregunta que inquieta en los centros de poder occidentales deberá responder la Rada Suprema de Ucrania (Parlamento estatal) que ha aceptado debatir sobre el cese del Gobierno en su sesión plenaria del hoy. El voto de censura al Gabinete que dirige Mikola Azárov fue incluido en el orden del día a instancias de los líderes de la oposición parlamentaria, que son también los dirigentes de las manifestaciones en la calle (el euromaidán) y del “comité de resistencia nacional” formado tras la violenta disolución de un mitin pacífico en la madrugada del sábado.

Por ver está si la fuerza vertebradora del Gobierno (el Partido de las Regiones), mayoritario en la Cámara, aceptará sacrificar a Azárov en espera de ganar tiempo y minimizar su descrédito tras el giro de 180 grados que supuso la congelación del acuerdo de asociación y de libre comercio con la UE en vísperas de la cumbre de la UE que debía firmar el documento el 29 de noviembre. Es dudoso que la caída del Gobierno baste para aplacar los ánimos de la calle, que exige la dimisión del presidente Víctor Yanukóvich.

Activistas del partido nacionalista Svoboda, Udar (la fuerza dirigida por el campeón de boxeo Vitali Klichkó) y Patria (el partido de la encarcelada Yulia Timoshenko) bloquearon ayer durante todo el día la sede del Gobierno e imposibilitaron así el funcionamiento normal de la institución. Tal vez por ello, Azárov había convocado por la tarde a los embajadores de la UE en la sede del ministerio de Exteriores. El acuerdo de asociación con la UE sigue estando sobre la mesa, pero los episodios de violencia del fin de semana han cambiado cualitativamente el contexto en el que se había desarrollado hasta ahora la relación con Ucrania, afirmaban medios diplomáticos en Kiev.

Tras la carga policial contra los manifestantes de la plaza de la Independencia siguieron el domingo violentos enfrentamientos junto a la sede de la Presidencia, que se han saldado con centenares de heridos, entre activistas y fuerzas del orden público, a los que hay que añadir varias decenas de periodistas golpeados por las fuerzas antidisturbios. La calle que lleva a la sede presidencial estaba desierta ayer, al haber sido cortada en dos puntos, situados a unos cien metros entre sí. Junto a la presidencia habían tomado posiciones los antidisturbios, y al inicio de la calle, junto a unas barreras metálicas, se habían situado voluntarios del servicio de orden del “comité de resistencia nacional”, que se someten a las órdenes de Yuri Lutsenko, que fue ministro del Interior con Timoshenko.

Con firmeza, pero de modo tranquilo y hasta paternal, fornidos veteranos de la liquidación de las consecuencias del accidente de Chernóbil y de la guerra de la URSS en Afganistán mantenían a raya a los jóvenes, algunos de ellos enmascarados, que trataban de colarse hacia la presidencia aprovechando para ello los momentos en que las barreras se abrían para dejar pasar a algún que otro vehículo.

Los 28 embajadores de la UE, además de los representantes diplomáticos de EE UU, Japón, Canadá y Suiza, se reunieron por la mañana con los líderes del “comité de resistencia nacional” en el edificio central de los sindicatos, que ha sido ocupado por la oposición y es ahora su cuartel general. La condena a todo tipo de violencia, el reconocimiento del liderazgo de los dirigentes de la oposición en el intento de frenar la violencia del domingo y la necesidad de diálogo político con las autoridades fueron tres puntos básicos del mensaje transmitido por los diplomáticos. Por su parte, el comité de resistencia nacional transmitió a los embajadores el deseo de que la UE apoye a los que salieron pacíficamente a la calle y de muestras de solidaridad con el pueblo ucraniano. También entregaron información sobre los manifestantes que han sufrido la violencia policial.

Durante el fin de semana, miembros del Gobierno han contactado a representantes occidentales para dar su versión de los hechos. Además, altas figuras del Estado han indicado que el equipo de Yanukóvich está dividido y que una parte de éste está dispuesto a trabajar en el acuerdo de asociación para firmarlo con la mayor brevedad. Esta posición es expresada por tienen esperanza de reforzarse en el Gabinete tras una “purga” (la marcha de Azárov) que dé al Ejecutivo una apariencia de renovación y credibilidad. Para que estos planes (dignos del cuento de la lechera) puedan ponerse en práctica es necesario, de entrada, que el Partido de las Regiones se divida y que parte de sus diputados se pasen de bando y sumen sus votos a los de la oposición. De momento, los representantes de ésta dicen contar con 215 votos, por lo que necesitan otros 11 para obtener la mayoría simple de 226 votos (la Cámara tiene 450). Si esta vía prospera, teóricamente podría llegarse a un acuerdo para formar un Gobierno de coalición nacional con la oposición, lo cual plantearía una nueva serie de problemas.

Indicios de los ánimos fueron las declaraciones de Inna Bogoslóvskaya. Esta diputada, que ha anunciado el fin de su militancia en el Partido de las Regiones, advirtió que “un tercio” de los manifestantes contra el Gobierno quisieran que los dirigentes de Ucrania “sufrieran el destino de Ceaucescu [el presidente rumano linchado tras la revolución anticomunista de 1989]”. “Si mañana no destituimos al gobierno el Parlamento dejará de funcionar”, dijo Bogoslóvskaya, que advirtió a sus camaradas: “No hagan ver que el problema no existe, porque de lo contrario la calle acabará con el Parlamento”.

Fuente: El País.

Asalto ciudadano a las instituciones en Kiev como señal de desesperanza

Instituto Europeo Campus Stellae
Área Europa
Formación y Becas de Estudio
Becas para la formación en Unión Europea, Oposiciones Europeas y Gestión de Proyectos. Precio final 1200€.
www.campus-stellae.com
info@campus-stellae.com
+0034 981 52 27 88 / 630 327 998

 Enfrentamientos entre manifestantes y policías, en Kiev.
 Enfrentamientos entre manifestantes y policías, en Kiev. SERGEY DOLZHENKO EFE

  • Ciudadanos proeuropeos furiosos con Yanukovich protagonizan una batalla campal
  • Toman el Ayuntamiento y rodean oficinas del presidente, que baraja el estado de excepción.

XAVIER COLÁS Enviado especial Kiev

El hombre que no ha permitido que Ucrania ingrese en el mercado europeo no podía anoche ni entrar en su despacho. Cientos de ucranianos furiosos rodearon el complejo de oficinas del palacio presidencial pidiendo la dimisión del jefe de Estado, Victor Yanukovich. El Ayuntamiento fue tomado por una multitud de descontrolados, que descolgaron la foto del presidente y la exhibieron con un bigote como el de Hitler. Fue el trofeo de los vándalos tras una jornada que arrancó de manera civilizada pero enérgica al mismo tiempo.

Una inmensa manifestación campó a sus anchas por el centro de la ciudad forzando a la policía a marcharse en lugar de cumplir con las órdenes de bloquear el acceso a los lugares que habían sido vetados para protestar. Kiev está lleno de ciudadanos hartos. Quieren que caiga el Gobierno, que haya elecciones anticipadas, que se reconduzca el rumbo del país hacia Bruselas en lugar de hacia Moscú. La nueva deriva rusa ha herido el orgullo de gente que llegó en autobuses de todos lados del país: cada proclama terminaba con un 'viva Ucrania' que era contestado al unísono en las calles, frente a la policía y hasta dentro de unas cafeterías que anoche no sabían si cerrar ante la amenaza de disturbios o abrir hasta la madrugada en vista del llenazo que registraban.
 
Una multitud frente al Ayuntamiento

"No me gusta Rusia, pero de lo que estoy harto es de este presidente", explicaba Alek, un padre de familia que seguía a la multitud con una pequeña bandera ucraniana. Kiev no es ahora una ciudad sin ley, pero la ley que impera no es la del presidente. Los manifestantes entraron en masa en la plaza que el Ayuntamiento iba a proteger y treparon por todo el inmenso árbol de navidad que las autoridades habían puesto como excusa para cerrar el recinto. Los propios ciudadanos indignados hicieron de antidisturbios en varias ocasiones, enfrentándose con los que intentaban asaltar las oficinas de la Presidencia. Un momento crítico se produjo cuando los más radicales usaron una excavadora para atravesar el cerco policial. Desde las filas de la oposición se criticaron estas acciones y algunos han acusado el Gobierno de haberlas incentivado.

A todas horas era inevitable la comparación con la Revolución Naranja de 2004, cuando la ola de indignación paró en seco el pucherazo electoral que iba a llevar a Yanukovich al poder. "Hay mucha más rabia, mucho más hartazgo y mucha más tentación de recurrir a la violencia que hace nueve años", decía Vladimir, de unos 30 años, mientras se encogía de hombros con los ojos enrojecidos. A su espalda, las oficinas del presidente, en cuya puerta se desgañitaban discutiendo dos encapuchados: uno quería entrar a lanzar más piedras, el otro intentaba que nadie más se sumase a los descontrolados.

-¡Eres un provocador!

-¿Provocador? ¡Mírame [se descubría la cabeza] estoy calvo, me hago viejo, no aguanto más lo que están haciendo con mi país! ¡No puedo más, ellos son los que me están provocando!

Irina, una joven politóloga, se mordía el labio emocionada, asintiendo en silencio al estallido de frustración nacional que representaban ambos: el no poder aniquilar institucionalmente al hombre que llegó democráticamente al poder tras el estallido de la promesa occidental de los padres de la Revolución Naranja, Victor Yushenko y Yulia Timoshenko.

Un país embarrado en la crisis económica

Ahora Ucrania está embarrada en la crisis económica y la opción rusa que ha abrazado el presidente, presionado por las amenazas de Moscú y sus problemas para liberar a Timoshenko, ha hecho comprender a muchos ucranianos que les espera doble ración de lo malo conocido. La economía ucraniana tiene demasiados vínculos y servidumbres con Rusia, pero para quien acaba de empezar es más atractivo el riesgo: "Preferimos Europa, aunque no estemos preparados, hay que empezar a estarlo", decían, interrumpiéndose la una a la otra, dos universitarias en la plaza de la Independencia. Allí, según datos de los partidos opositores, se congregaban hasta medio millón de personas, mientras que el Ministerio del Interior hablaba de 150.000. La interminable lista de oradores en el mitin dejó en el aire una palabra mil veces repetida: revolución.

En los restaurantes, la gente miraba a la calle con una mezcla de preocupación y regocijo. Y muchos que no aprobaban el cerco al palacio del presidente daban un rodeo antes de la vuelta a casa para disfrutar un poco del espectáculo.

La brutal irrupción del cuerpo policial Berkut en la crisis, apaleando en la madrugada del jueves al viernes a los jóvenes que habían acampado en el centro, ha sido el último empujón que necesitaban los más apolíticos para salir a la calle. Y la chispa que le faltaba una guerrilla callejera que arrasa símbolos del Estado enarbolando al mismo tiempo la bandera del país.

Reacción del presidente

Consciente de que había perdido el control del centro de Kiev, el presidente se reunió con sus más cercanos colaboradores en las afueras de la capital para estudiar la posibilidad de decretar el estado de excepción. "Ahora está en su dacha [típica casa de campo rusa] pero mañana no sé cómo entrará a trabajar", rumiaba Irina. Algunos medios ucranianos consideraban probable que a partir de hoy, cuando está prevista una huelga general en todo el país, se decrete el estado de excepción. "Eso es algo que aún no se ha decidido", decía por la tarde una fuente del Ejecutivo citada por RBK-Ukraini.

Por la mañana, como tratando de poner la venda antes de la herida, el presidente Yanukovich aseguraba que haría todo lo que esté en su mano para acercarse a la UE, pero recalcando que la colaboración debe hacerse como "socios igualitarios". Pero la calle siente que es tarde. Y la furia ciudadana dio incluso para ajustar cuentas con el pasado: anoche una multitud se preparaba para derribar la estatua de Lenin mientras otros opositores les rodeaban intentando hacerles recapacitar. La policía, que la vigiló todo el día, parecía ya darla por perdida.

Fuente: El Mundo.

Una marea proeuropea desborda Ucrania

Instituto Europeo Campus Stellae
Área Europa
Formación y Becas de Estudio
Becas para la formación en Unión Europea, Oposiciones Europeas y Gestión de Proyectos. Precio final 1200€.
www.campus-stellae.com
info@campus-stellae.com
+0034 981 52 27 88 / 630 327 998

 
 Imágenes de la manifestación en la capital ucrania. / REUTERS - LIVE! / AFP

  • El Gobierno retrocede ante las protestas ciudadanas y deja abierta la vía al pacto con la UE
  • Los choques entre los manifestantes y la policía se multiplican en Kiev

PILAR BONET / GUEORGUI TIJII Moscú / Kiev 25 NOV 2013 - 21:46 CET

Duros y continuos enfrentamientos entre la policía y los manifestantes culminaban la noche de este lunes en el centro de Kiev la jornada de protesta contra la decisión de congelar el acuerdo de asociación con la Unión Europea adoptada el viernes por el Consejo de Ministros de Ucrania. Los incidentes se desencadenaron cuando los manifestantes asaltaron un microbús en el que creyeron detectar a un grupo de individuos con equipos de escuchas telefónicas.

En los enfrentamientos, según la agencia de prensa Unian, participaron no solo manifestantes, sino también diputados de la Rada Estatal (el Parlamento ucranio) como Arseni Yatseniuk, el jefe del grupo parlamentario de la encarcelada ex primera ministra Yulia Timoshenko, y también Yuri Lutsenko, que fue ministro del Interior en el gabinete de esta y que, a diferencia de Timoshenko, fue puesto en libertad.

Desde la clínica de Jarkov donde se halla internada, Timoshenko se declaró en huelga de hambre indefinida y exigió al presidente Víctor Yanukóvich que firmara el tratado de asociación y el acuerdo de libre comercio con la UE.

Pese a la decisión del Gobierno de Ucrania, la UE hizo saber oficialmente este lunes mediante un comunicado conjunto del presidente del Consejo, Herman Van Rompuy, y el presidente de la Comisión, José Manuel Durão Barroso, que el acuerdo de asociación está "todavía sobre la mesa" y que "exige" una "voluntad política" y "acciones decididas" por parte de los dirigentes ucranianos.

En un intento de justificar su posición, el presidente Yanukóvich transmitió un mensaje a sus conciudadanos que fue difundido por su servicio de prensa junto con la promesa de una próxima entrevista televisiva para explicarse con más detalle y para "responder a todas las preguntas". Yanukóvich va a acudir a la cumbre de Vilna, según hizo saber el Ministerio de Exteriores de Ucrania.

El presidente, al que la calle ha dejado de creer, insiste en mantener vivas las esperanzas de los partidarios de la integración en Europa, que son el sector predominante en el país, según las encuestas. "Quiero subrayar que no hay alternativa a la construcción de una sociedad de estándares europeos en Ucrania", dijo en su mensaje el jefe del Estado ucraniano. "Mi política en este camino siempre fue y seguirá siendo consecuente. Las reformas que realizamos son la confirmación de que vamos por el camino europeo", dijo. "Nadie nos robará el sueño de una Ucrania donde haya igualdad de oportunidades, de una Ucrania europea. Igualmente nadie nos apartará del camino recorrido que conduce a este sueño", afirmó, para subrayar que lo más difícil en este camino son los "problemas económicos".

La calle sin embargo tenía su propia dinámica al margen de las declaraciones de los políticos. Los manifestantes empleaban porras y barras metálicas, según el corresponsal de la agencia Unian, y la policía empleó bombas de humo y gas lacrimógeno. Efectivos de los Berkut, las fuerzas especiales antidisturbios, reforzaban posiciones en el centro de Kiev y tomaban posiciones para la custodia de edificios oficiales, como el Ministerio de Exteriores, algo alejado del centro de las protestas.

El mensaje de Timoshenko fue leído en el Euromaidan (nombre que se le ha dado a la acción en la que se asocian las palabras Europa y maidan, plaza), que sirvió para designar las manifestaciones de la Revolución Naranja en noviembre de 2004. Timoshenko dijo estar feliz porque "centenares de miles de ucranios salieron al Euromaidan en Ucrania y en todo el mundo" para "no permitir a la mafia en el poder que mate nuestra elección europea, que destroce nuestra vida". La ex primera ministra dijo estar orgullosa de pertenecer a un pueblo que pudo "sobrevivir a la hambruna y las torturas soviéticas", que "pudo levantarse y conquistar su libertad durante la Revolución Naranja" y que "encontró fuerzas en sí mismo para levantarse hoy" en todos los "maidanes europeos para vencer de nuevo".

Una parte de los que acuden a manifestarse lo hacen de forma espontánea, ya que la actitud favorable a la integración europea no se limita solo a la oposición, sino que ha sido también la política del partido de las Regiones y del Gobierno del primer ministro, Nikolái Azárov, hasta que este ha dado marcha atrás a última hora por temor a las consecuencias que la firma del tratado de asociación pueda tener para las importantes relaciones económicas con Rusia.

Durante varios meses Rusia ha tomado medidas punitivas contra las importaciones ucranias y el presidente Vladímir Putin ha indicado claramente que Moscú tomaría serias represalias contra la economía de su vecino eslavo si Kiev firmaba el tratado de integración con la Unión Europea. Ucrania, que atraviesa una grave situación financiera y necesita de nuevos préstamos para pagar los antiguos, depende de los suministros del gas ruso, que obtiene a precios más caros que sus vecinos debido a los gravosos contratos firmados en 2009 bajo los auspicios de la entonces primera ministra Yulia Timoshenko.

Un país en cifras

» Población: 45,59 millones de habitantes en 2012.

» PIB: 176.300 millones de dólares.

» Crecimiento del PIB: 0.3% en 2012

» Esperanza de vida: 71 años.

» Tasa de paro: 8%

» Salario medio: 289 euros.

» Moneda: grivna (0,09 euros)

» Comercio: Su principal socio es Rusia, según datos de 2011, tanto para sus exportaciones (materiales férreos, combustibles y minerales) como para las importaciones (petróleo y otros combustibles minerales). El segundo proveedor más importante de Ucrania es Alemania, y después, China.

» Tasa de pobreza: 24,3%, según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Fuente: El País.

Decenas de miles de ucranios claman por un pacto con la Unión Europea

Instituto Europeo Campus Stellae
Área Europa
Formación y Becas de Estudio
Becas para la formación en Unión Europea, Oposiciones Europeas y Gestión de Proyectos. Precio final 1200€.
www.campus-stellae.com
info@campus-stellae.com
+0034 981 52 27 88 / 630 327 998

 
Miles de ucranios se manifiestan con la bandera de la UE en Kiev para pedir un acercamiento a Bruselas. / SERGEI SUPINSKY (AFP)

  • La oposición pide la dimisión del Gobierno y acuerda una protesta indefinida.

EFE Kiev 24 NOV 2013 - 20:13 CET


Decenas de miles de personas han llenado hoy el centro de Kiev para protestar contra la decisión del Gobierno ucranio de renunciar a la firma del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, en una de las mayores manifestaciones en la capital de Ucrania de los últimos diez años.

Los organizadores de la protesta calculan que ha habido más de cien mil manifestantes, mientras que la policía cifró en cinco veces menos el número de participantes. Desde el hospital donde se encuentra recluida, la ex primera ministra y líder opositora Yulia Timoshenko ha hecho un llamamiento a “obligar a [el presidente Viktor] Yanukóvich a revocar su humillante decisión y a firmar el acuerdo el 29 noviembre en Vilna”. Timoshenko, que cumple una pena de siete años de prisión por “abuso de poder”, ha dicho sobre el Acuerdo de Asociación: “Es nuestra hoja de ruta hacia una vida normal, es nuestro salto cualitativo del profundo salvajismo de la dictadura a la civilización del futuro”.

Desde la tribuna, el jefe del grupo parlamentario del partido de Timoshenko, Batkivschina, ha pedido la dimisión del Gobierno y ha advertido de que la oposición montará piquetes permanentes frente a la sede del Ejecutivo para exigir la firma del Acuerdo de Asociación con la UE.

En el mitin se ha aprobado una resolución para dar carácter indefinido a las protestas, como ocurrió en 2004 en la Revolución Naranja, cuando una campaña pacífica contra el fraude en las elecciones presidenciales concluyó con la repetición de los comicios. Los manifestantes han pedido la celebración de una sesión extraordinaria del Parlamento para aprobar las leyes necesarias para la integración europea, incluida la que permita a Timoshenko viajar al exterior para tratarse de la hernia discal que la aqueja. En caso de que no se cumpla esta demanda, la oposición exigirá la disolución del Parlamento y la celebración de elecciones anticipadas.

El Ministerio del Interior ha organizado un imponente dispositivo de seguridad, ya que también se ha celebrado hoy en Kiev un mitin de los partidarios del Gobierno, mucho menos multitudinario que el de la oposición. Aunque la jornada ha transcurrido con calma, al caer la tarde se produjeron algunos incidentes aislados que no pasaron a mayores. Frente a la sede del Gobierno, donde un desconocido arrojó una bomba de humo contra los antidisturbios.

La oposición acusa a Yanukóvich y a su Gobierno de torpedear los procesos de integración con la Unión Europea y traicionar los intereses nacionales, después de que el jueves el Gobierno ucranio anunciara la suspensión de los preparativos para el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea. La medida fue justificada por la necesidad de desarrollar las relaciones económicas con Rusia y la postsoviética Comunidad de Estados Independientes. “La decisión (...) fue difícil, pero la única posible en la situación económica creada en Ucrania. Esta decisión está dictada exclusivamente por motivos económicos”, dijo el primer ministro ucranio, Nikolái Azárov.

Fuente: El País.